Mi Evento Empresarial: FERIAS

Si estás interesado en organizar tu propio evento empresarial, antes hay que tener en cuenta una serie de factores como: qué vendo, a quién me dirijo, qué presupuesto tengo, y cuánto tiempo dispongo para ello (tal como se explicó en el anterior post Claves para organizar eventos empresariales“).

A partir de aquí, comenzamos con el evento por excelencia, por su popularidad e impacto: las ferias.

FERIAS

Si vendemos productos (tangibles), nuestra empresa puede estar perfectamente presente en una feria. Un evento empresarial, social y cultural en el que exponer los artículos de la marca, abarcando un tema y propósito. El espacio en el que mostrar el producto para que se pueda ver, palpar e incluso probar.

En el caso de aquellas empresas que venden servicios (intangibles), podrían también ser expositoras, aunque el impacto resultaría menor.

El objetivo es provocar la estimulación comercial. Para ello hay que elegir la feria más adecuada a la que asistir, teniendo en cuenta el sector al que pertenece la empresa, además de otros factores que comentaremos a continuación.

Este tipo de eventos, van dirigidos a un público más masivo. Desde el público objetivo, a proveedores, consumidor final o medios de comunicación especializados.

EventosPromocionales_Feria_YovanaComins

Las ferias (o markets), son los eventos más adecuados cuando se cuenta con un presupuesto relativamente elevado. Pues normalmente tienen un mínimo de duración de dos días, por lo que los gastos aumentan y se multiplican con el merchandising (regalos promocionales), junto al coste del espacio de exposición contratado y el propio del stand.

Para la organización de una feria, será necesario contar con tiempo de antelación (meses), debido a la necesidad de contratar proveedores que se ocupen de todo lo anteriormente comentado.

Las ferias, como evento empresarial/promocional, son el tipo de evento ideal si buscamos un gran impacto y repercusión en el sector.

 

 

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Claves para organizar eventos empresariales

¿Cómo organizarlos?

Recientemente, en las últimas semanas, he podido asistir a diferentes tipos de eventos: desde ferias, showrooms, concentraciones bloggers o desayunos de coworking. Cada uno de ellos muy distintos entre sí pero todos con un mismo fin: promocionar su marca y hacer ruido en su sector.

Tanto si representas una marca o firma, resulta fundamental realizar una acción de comunicación para dar a conocer tus productos o servicios. Y como todo, hay mil maneras de hacerlo, sólo hay que tener en cuenta distintos factores para saber cuál es el evento que más se ajusta a tus necesidades.

1) ¿Qué vendo?

Lo primero de todo, diferenciar entre si lo que vendemos es un producto o un servicio. Pues no es lo mismo, promocionar tangibles (muebles, vehículos, joyas, moda…), que intangibles (servicios de restauración, de asesoría empresarial, inmobiliaria, etc.).

2) ¿A quién me dirijo?

El objetivo del evento es promocionar la marca, producto o servicio, pero para ello tenemos que saber antes, a qué público nos dirigimos. Es decir, entre quienes nos queremos dar a conocer y/o causar impacto: consumidor final, proveedores, empresarios de otros sectores, medios de comunicación, etc.

3) ¿Con qué presupuesto cuento?

Porque no es lo mismo contar con un presupuesto ajustado, que con uno elevado. Aunque hoy en día, por suerte, una empresa con una pequeña inversión puede llegar a organizar su propio evento, y obtener además un gran impacto.

4) ¿Cuánto tiempo tengo para organizarlo?

Otro de los factores muy a tener en cuenta es el tiempo que una empresa dispone para organizarlo. Pues siempre será mejor contar con varias semanas de antelación para su organización. Además, cuanta mayor magnitud tenga el evento, mayor tiempo se requerirá, ya que será necesario la contratación de proveedores, teniendo que coordinar con antelación a todo un equipo de gente.

Eventos Promocionales 7, Yovana Comins

Ya seas una pequeña, mediana o gran empresa, las posibilidades para dar a conocer tu marca, producto o servicio, son numerosas. Únicamente depende de saber elegir cuál es el evento empresarial más adecuado en función de: el tipo de producto/servicio, público objetivo, presupuesto y tiempo con el que se cuenta.

Lo importante es realizarlos de forma periódica para entrar en contacto con los distintos públicos y obtener así su feedback. Información de la cual después se nutrirá la empresa para mejorar ciertos aspectos. Por lo que tras la acción, hay un importante trabajo de seguimiento post-evento para corregir y mejorar, con el fin de que el próximo aún tenga mayor éxito.

Atentos porque en próximos post, hablaremos de las distintas opciones que existen para organizar eventos empresariales, teniendo en cuenta estos factores.